Ago 142017
 
 Isabella Steyer-Mader (Austria), graduada por el MBA Internacional, 2017.

Isabella Steyer-Mader (Austria), graduada por el International MBA, 2017.

La elección del POD era para mí una decisión muy importante, por lo que era esencial valorar las alternativas de las que disponía. Ya tenía antecedentes profesionales en marketing digital, pero decidí inclinarme por otra senda de desarrollo profesional: Global Innovation Management. Al haber trabajado antes en el ámbito de las start-ups, había vivido de primera mano cómo las nuevas tecnologías y las innovaciones radicales pueden transformar sectores enteros e incluso crear economías enteramente nuevas.

El hecho de iniciarme en Global Innovation Management sin experiencia previa en ingeniería o programación fue un obstáculo al principio debido a los entornos muy técnicos en los que tuve que moverme, especialmente en mis antiguos sectores. Lo primero que aprendí fue que, para ser creativo y crear impacto, no hacen falta sólo antecedentes técnicos, sino también estar abierto a las ideas nuevas y saber transformar y crear cosas que los clientes valoren y utilicen. Mi viaje a Bangalore (India) me abrió especialmente los ojos sobre las necesidades existentes en otras partes del mundo y sobre los proyectos innovadores que empresas y start-ups están desarrollando por todo el mundo.

El potencial de mercado de un país como la India es impresionante. Tener éxito en ese mercado no depende tanto del trabajo conjunto con determinadas organizaciones sin ánimo de lucro, como de ofrecer unos precios competitivos para unos productos de calidad que se ajusten a las necesidades existentes. Durante la semana en la India me di cuenta de lo importante que es para mí, a nivel personal, trabajar y crear para comunidades necesitadas de unos productos que aquí en Europa son necesidades básicas. El significado de “dar y recibir en términos de precio y calidad” fue una de las cosas más importantes que aprendí durante mi semana en la India.

Mientras avanzaba en el POD, tuve la oportunidad de afrontar una importante decisión de futuro: trasladarme a São Paulo (Brasil) o quedarme en Europa con un trabajo seguro y cerca de mi familia y mis amigos. El viaje a la India me ayudó a decidirme por una nueva aventura y una nueva experiencia personal para ver cómo se hacen negocios lejos de mi cultura y de mi país.

Durante el POD, una de las semanas más apasionantes fue el reto de trabajar unos días para Telefónica. La experiencia aportó a nuestro equipo mucho conocimiento. Pasamos por muchos altos y bajos, pero al presentar nuestro proyecto a los directivos de Telefónica, tuvimos la oportunidad de mostrar nuestro trabajo a un cliente externo. Ganamos el reconocimiento al mejor proyecto por nuestra presentación, y nos sentimos muy orgullosos después de haber trabajado muy duro para desarrollar todas nuestras ideas.

La elección del POD es muy importante, porque marca el último mes del MBA y también determina qué conocimientos especializados deseas adquirir. La elección del módulo Global Innovation Management es una buenísima elección para todos aquellos que quieran vivir cosas nuevas y aprender algo diferente de las finanzas o el marketing. En mi caso fue la elección idónea, y próximamente incorporaré los conocimientos aprendidos a mi próximo trabajo ayudando a start-ups en São Paulo.

El proyecto final

El proyecto final supone mucho trabajo, y te da la oportunidad de aplicar lo que has aprendido durante las diferentes etapas del Máster, y de recibir feedback por tu trabajo casi al momento. Nosotros empezamos formando el equipo antes incluso de desarrollar una idea de proyecto. La composición del equipo es importante, porque a partir de entonces vas a pasar mucho tiempo con los miembros de tu equipo. Nuestro equipo estaba formado por personas procedentes de Perú, España, Austria y Jordania. Fue una excelente oportunidad de trabajar con personas de tantos países distintos en un proyecto y un plan de negocio. Yo tuve suerte y no pude haber participado en un equipo mejor.

Lo mejor del proyecto final es el equipo y la oportunidad de trabajar en un proyecto de la vida real. La evaluación final incluye la viabilidad en el mundo real. El proyecto final es un proceso largo que dura casi todo el MBA. Pasamos por muchas etapas, desde los inicios para determinar la idea del proyecto hasta las sesiones de brainstorming y reflexión. Siempre teníamos que estar muy motivados, aunque a veces lo que sentíamos era frustración… es algo que pasa en todos los equipos. Con la ayuda de nuestro tutor, pudimos desarrollar una idea sólida y un buen plan de desarrollo de la idea de negocio. A la hora de abordar tareas concretas relacionadas con distintos campos de conocimientos, formábamos grupos especializados más pequeños. De este modo podíamos trabajar estos otros campos con la ayuda de otros miembros del equipo.

Durante todo el año, las reuniones del equipo  tienen un papel importantísimo, para introducir reajustes sin desviarnos del marco general de la idea, una idea que empieza a evolucionar y cambiar casi constantemente. Las reuniones con el tutor, así como las presentaciones provisionales, garantizaron en todo momento que estábamos en el camino correcto y que no perdíamos el enfoque a medida que pasaban los meses. Una vez realizadas las presentaciones provisionales y recibido el feedback correspondiente, empezamos a trabajar en la presentación final. Ésta se realiza en presencia de toda la clase y ante un tribunal de expertos e inversores en Collbató. Las dos últimas semanas son muy difíciles. Reuniones constantes, la redacción del informe, elaborar un PowerPoint que permita transmitir la idea en 15 minutos, y preparar los 45 minutos de preguntas y respuestas con el  tribunal.

El día de la presentación final todo son nervios. Los equipos han estado trabajando durante todo el año para este momento. La presentación en sí es muy importante, porque te presentas personalmente y a tu equipo ante auténticos expertos en los negocios, y también demuestras lo duro que has estado trabajando. Es realmente impresionante escuchar todas las presentaciones de tus compañeros, con los que has estado compartiendo un año de clases diarias e intenso trabajo. Me hizo darme cuenta del enorme potencial profesional reunido en nuestra clase. Todo el mundo estuvo fantástico, superando con una gran profesionalidad la exigente sesión de preguntas y respuestas. La presentación final también marcó el final de la experiencia del MBA. Es un momento amargo y dulce a la vez, os lo aseguro, pero… ¡cuántas sensaciones!

Ahora ya todos estamos listos y a punto de dejar Barcelona y EADA, pero la experiencia y el sentimiento positivo de éxito y de haber cumplido sigue con nosotros, al igual que las amistades nacidas y desarrolladas a lo largo del año, especialmente en el seno del equipo del proyecto final. La redacción de este plan de negocios me hizo darme cuenta de lo importante que es contar con un equipo y aprender unos de otros todos los días para elaborar finalmente un plan coherente. Nuestro equipo estaba formado por personas con unos antecedentes culturales muy diversos, y eso hizo que la experiencia fuera aún más importante. Llegar a conocer tantas culturas y personalidades distintas fue tan importante como los conocimientos empresariales adquiridos durante el proyecto.

Sobre la autora

Isabella Steyer-Mader se graduó en 2017 por el programa International MBA, beneficiándose de la beca Sport Elite a la excelencia deportiva. En este artículo, Isabella nos habla de su experiencia durante el MBA, y cómo el POD le ayudó en su elección de carrera profesional.

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