Dic 012017
 

A la izquierda- PhD. Juan Pablo Vázquez en el ICT Proposers’ Day 2017 en Hungaria.

¿Qué papel juegan las start-ups de IA en la Unión Europea?

El 8 de noviembre de 2017, la Comisión Europea celebró el evento anual ICT Proposers’ Day. Este año, el anfitrión de la jornada fue el Ministerio de Desarrollo Nacional de Hungría, y la organización fue excelente. El evento se centró en las Convocatorias de Propuestas 2018 para el programa Horizon 2020, en el campo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación y las Tecnologías Emergentes y Futuras. Los países de la Unión Europea están al frente de las investigaciones mundiales en este campo. Durante el evento, y junto con expertos de diversos campos relacionados, se analizaron a fondo los proyectos seleccionados para el próximo año.

En inteligencia artificial, la Comisión Europea es líder mundial en lo referente a iniciativas que tienden puentes entre tecnologías, expertos y start-ups (un importante componente de las cuales es el Startup Europe Club). Durante el ICT Proposers’ Day, tuve la oportunidad de moderar una doble sesión de networking organizada por Startup Europe y los Servicios de IA y Robótica de la Comisión, que incluyó dos debates: “La financiación de start-ups en IA” y “Papel de las start-ups en el sector europeo de la IA”.

Capital riesgo y emprendedores: ¿existen intereses comunes?

El debate sobre financiación de las start-ups fue particularmente provechoso. Con la participación de prominentes profesionales del capital riesgo y de reconocidas start-ups, los ponentes describieron los propósitos últimos de sus empresas y los puntos clave concretos que buscan a la hora de invertir. Mientras que los capitalistas de riesgo buscan claros signos de tracción desde el principio, los emprendedores pusieron énfasis en que la clave para obtener financiación está en ofrecer a los consumidores un valor inmediato.

El debate se avivó al abordar la cuestión de si el capital riesgo conoce realmente la diferencia entre IA y un simple “algoritmo muy sofisticado”. Algunos inversores mencionaron que la IA aparece realmente cuando las redes neuronales se escalan. Sin embargo, los emprendedores describieron la IA como una forma de aplicar la inteligencia en la práctica, particularmente con tecnologías que hacen un uso intensivo del Big Data. Todo el mundo parecía tener su propia concepción de la AI, lo que probablemente no es la mejor manera de introducir esta tecnología en el mercado. La introducción de la IA en el mercado obtuvo una respuesta unánimemente positiva.

Inteligencia Artificial: ¿un sector global?

El segundo panel caracterizó la IA como un sector global. Al fin y al cabo, si un ordenador es mejor que una persona en reconocimiento de imágenes, ello no tiene nada que ver con la localización geográfica. Una imagen es una imagen en todas partes. En este sentido, los participantes describieron varias iniciativas privadas, como ‘Francia es IA’, que tratan de construir ecosistemas para la IA en diversos países, pero lamentaron que no existiera una iniciativa pan-europea que lo facilitara. Los participantes sugirieron que, si la Unión Europea impulsara una iniciativa de este tipo, ello constituiría una firme apuesta por obtener y mantener una sólida ventaja competitiva en IA. Pese a todo, se mostraron optimistas, observando que faltan iniciativas públicas para promover la IA no sólo en Europa, sino en todo el mundo.

Preguntados por si Europa tenía posibilidades de liderar la IA en todo el mundo, los participantes desdoblaron este reto en tres partes. En primer lugar, los datos como materia prima para el sector de la IA. En este sentido, los participantes expresaron su temor de que la regulación de los datos fuera demasiado engorrosa e ineficiente en Europa, lo que podía dar pie a que otros países (especialmente en Asia) se convirtieran indirectamente en repositorios mundiales de datos para la IA. Segundo, los panelistas abordaron el number crunching o procesado de los datos, área en que a Europa se le presupone una ventaja. Sin embargo, la dificultad en financiar proyectos de number crunching y la capacidad de los países asiáticos para procesar datos pueden ser causa de problemas en el futuro. En tercer lugar, se habló sobre la importancia de construir un ecosistema de empresas que aumentara el atractivo económico del sector de la IA. Hubo acuerdo en que más éxitos darían pie a mejoras en la financiación, lo que a su vez daría pie a mejores proyectos.

El debate sobre el papel de las start-ups en Europa abordó la cuestión de dónde y cómo las empresas europeas de IA pueden convertirse en una fuerza dominante en Europa y en todo el mundo. Las discusiones (una vez más protagonizadas por capitalistas de riesgo y prominentes emprendedores) giraron sobre concentrar los esfuerzos en sectores verticales en los que el desarrollo de los conocimientos y experiencias en IA puede conceder una ventaja a las empresas europeas. Por ejemplo, en la actualidad existen empresas financiadas por la UE que están aplicando tecnologías de IA a maquinaria para la fabricación de automóviles, y que, en base a diversas variables, identificarían los equipos que están a punto de averiarse e inmediatamente las pararían, generando así unos ahorros de varios millones de euros en costes de producción.

ICT Proposers’ Day 2017 en Budapest, Hungaria.

El emprendedor de la start-up Hyperloop aportó otro ejemplo, explicando cómo esta empresa está dividida en cuatro divisiones, cada una de las cuales utiliza un enfoque estratégico diferente. La primera es la división de ‘embarques’. Hyperloop está desarrollando un sistema integrado de seguimiento de los pasajeros para monitorizarlos a distancia, y permitiéndoles entrar en Hyperloop sin ningún tipo de trámite de facturación. La división ‘Asistente Ejecutivo’ se orienta a garantizar la máxima comodidad durante el viaje. La división ‘Colaboración’, un claro ejemplo de innovación en abierto, cuenta con más de 20.000 colaboradores que están mejorando mes a mes toda la empresa desde un ecosistema privado. Esta división pone un énfasis particular en la automatización. Por último, la división ‘Sistemas’ se orienta al añadido o eliminación de componentes de la plataforma de sistemas con el propósito de aumentar la eficiencia y la conexión con el entorno. Esta división intenta que todo el proceso de reservar un viaje sea haga sin esfuerzos y sin presentar problemas.

Los participantes se mostraron especialmente críticos con la regulación, y recomendaron tomar medidas inmediatas sobre esta cuestión. La mesa concluyó que, en Europa, el número de normas es inusualmente elevado, especialmente en lo relativo a los trámites burocráticos necesarios para lanzar un negocio totalmente operativo. Los participantes lamentaron que esta regulación, lejos de ayudar a los emprendedores, les desincentiva, dificultando el desarrollo del sector en el seno de la Unión Europea.

El panel finalizó los debates en un tono positivo. Se clausuró con el reconocimiento de que, si bien el éxito de una empresa puede llegar a ser un problema en algunas economías (porque el gobierno o las empresas ya existentes intervengan demasiado), en Europa esto no es así. Unánimemente, los participantes identificaron la Unión Europea como un mercado que respeta el libre comercio, con regulaciones diseñadas para proteger a las nuevas empresas que revitalizan los viejos sectores siguiendo agresivas políticas de escala.

En mi opinión, estos debates nos dejaron algunas cosas por hacer: en primer lugar, deberíamos felicitar a la Comisión Europea por la creación de un evento así. Este tipo de iniciativas no son nada habituales en el resto del mundo, y demostrar que la Comisión se preocupa por estas cuestiones es un buenísimo comienzo. Los participantes también apuntaron a algunos retos que deberíamos reconsiderar. Como sucede con muchas iniciativas emprendedoras, el propio proceso emprendedor sigue siendo demasiado informal y carece de enfoque. Esto no sólo frena la transformación del sector, también provoca el fracaso de muchas empresas con potencial. Debería existir un “ecosistema protegido”, desarrollado a nivel pan-europeo, que durante los primeros años protegiera a los emprendedores del exceso de regulación y las limitaciones locales. Al fin y al cabo, un ecosistema puede perturbar a otro, pero no es habitual que una empresa perturbe a todo un ecosistema. Y, por último, la regulación. Comprendemos que la regulación tiene razones para existir, pero un exceso de algo positivo también puede tener efectos destructivos a corto plazo. Estoy convencido de que existe una solución óptima que satisface los requisitos básicos de la Comisión Europea sin presentar efectos secundarios perjudiciales. En mi opinión, la Comisión Europea debería tomarse en serio estas recomendaciones y tomar medidas. Después de todo, pocas veces recibimos unos mensajes tan claros de personas de este calibre.

Post escrito por el Dr. Juan Pablo Vázquez, profesor del departamento de Estrategia, Liderazgo y Personas de EADA

 Leave a Reply

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

(required)

(required)